Un hombre con suerte
Autor: Ingrid Perdigón Gómez 
En el presente trabajo, se buscará hablar de los conceptos principales propuestos por David Rosenfeld intentando así pensar desde otra perspectiva psicoanalítica la posibilidad de abordar la psicosis bajo esta mirada.
David Rosenfeld, psicoanalista y miembro didacta de APdeBA (Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires), es profesor de la UBA en la  Facultad de Medicina, ex vicepresidente de la IPA. Obtuvo en 1996-1997 el premio Mary Sigourney por su “Sobresaliente Contribución al Psicoanálisis”; premio Hayman 2008 en el Congreso Psicoanalítico de Berlín; premio como “Psicoanalista Sobresaliente a nivel Internacional” por la Universidad de Virginia en 1993; premio de Boyer House Foundation por sus aportes en la investigación y contribución de pacientes severamente perturbados en 1999.
 
Nació en Argentina, lugar en donde estudió Medicina, Psiquiatría y Psicoanálisis. Más tarde, se mudó a Francia en donde rindió seminarios de estudios infantiles y casos de psicosis. Fue en esa época en donde tuvo la oportunidad de conocer a Lebovici, Anzieu, Lagache, Kestember y Tustin. Éste último de particular influencia a lo largo de su trayectoria psicoanalítica. Así mismo, estudió filosofía en La Sorbona, viéndose impactado por las enseñanzas de Sartre. Tiempo después, viaja por periodos cortos a Inglaterra, mientras vivía en Francia, para supervisar con Hanna Segal, Meltzer, Herbert Rosenfeld and Esther Bick. Más tarde, viaja a Nueva York en donde tiene la oportunidad de trabajar con pacientes que presentan adicciones.
 
Dentro de sus principales obras, se encuentran: “Clínica Psicoanalítica. Estudios sobre drogadicción, psicosis y narcisismo”; “El alma, la mente y el psicoanalista”; “Los aspectos psicóticos de la personalidad”; “Sartre y la psicoterapia de los grupos”; “Encapsulamiento autista”.
 
El gusto por trabajar particularmente con pacientes psicóticos, nace luego de haber realizado su residencia en un hospital de Buenos Aires. Ahí, a pesar de no saber cómo manejar a los pacientes psicóticos, aprendió lo que “no se debía hacer” así como la importancia del sentido común, mismo que, a su decir, se desarrolla durante la infancia y gracias a la enseñanza familiar. De igual manera, las supervisiones que llevó a cabo con Tustin y H. Rosenfeld tuvieron vital importancia para desarrollar su curiosidad acerca de la psicosis y el autismo.
 
Algunos de los datos curiosos de Rosenfeld, es el que se encuentra casado con una mujer de familia francesa, quien inspirada en él, estudió psiquiatría y psicoanálisis, con quien tuvo tres hijo. Salió de Argentina durante el periodo militar y se llevó a toda su familia con él. Todo el dinero que pudieron ahorrar durante esa época era usado para viajar y poder vivir en Londres de uno a dos meses al año durante 17 años. Gracias a los constantes viajes que ha realizado a lo largo de su historia, es que cuenta con gran flexibilidad y apertura mental, situación que la ha valido para poder trabajar desde el enfoque psicoanalítico con los pacientes psicóticos.
 
Dentro de sus conceptos fundamentales, habla del setting analítico como aquel que sucede en la mente del paciente y del analista, no así el espacio propiamente dicho ni el diván. El concepto de contratransferencia es de suma importancia ya que lo plantea como aquello que permite recibir proyecciones violentas, contenerlas e interpretarlas. La usa para reflexionar y o para evacuar o interpretar al paciente.  El encuadre, que es un punto central del análisis, refiere requerir adaptarse a las necesidades del paciente (este aspecto muestra la flexibilidad y apertura con que cuenta David).
 
Otro concepto importante dentro de su visión es el de transferencia psicótica, que se da con pacientes que presenta trastornos severos o psicóticos. Es importante en este sentido, buscar trabajar con la parte neurótica del paciente (propone que todos los pacientes, sean psicóticos o neuróticos, tienen una parte “neurótica y psicótica” de la personalidad, por ello busca aliarse al trabajar con psicóticos con su parte “menos perturbada” a la que llama “núcleos neuróticos” -este aspecto lo retoma de lo propuesto por Freud en 1939-1940-).
 
Al pensar el concepto de insight, lo ve como aquello que tiene lugar en la mente del otro, del psicoanalista que presta su mente al paciente psicótico ya que el aparato psicótico del mismo está puesto en otro cuerpo.  De ahí que se vuelve tan importante la comunicación del paciente por medio de emociones intensas, mensajes paradojales, fonología y música de la voz.
 
Finalmente, el concepto que a mi perspectiva es clave dentro de la visión de Rosenfeld y el más innovador, es el de cápsula autística. Se trata de aquellas partes del self que han sufrido traumas psíquicos violentos y que necesitan ser encapsuladas para poder protegerlas de las perturbaciones.
 
Una vez comprendido lo mencionado con anterioridad, resulta interesante entender la manera en que Rosenfeld trabaja. A diferencia de los psicoanalistas ortodoxos, él no sólo trabaja con el paciente sino con su familia también, buscando entender la interacción que existe entre los miembros, la forma en que se relaciona el paciente y su identidad. Como se ha visto a lo largo del trabajo, es bastante flexible y busca se empático con el paciente. Lleva a cabo un alto número de sesiones semanales (en ocasiones, trabaja hasta dos veces por día de lunes a sábado), siendo paciente y buscando conectar con el analizando. Intenta evitar hacer interpretaciones edípicas y netamente sexuales hasta que el paciente está preparado para entenderlas e intenta unir aquellos aspectos del yo que se encuentran fragmentados.
 
Me gustaría concluir con un pensamiento escrito por Edgard Morin en 1980: “El método de la complejidad no tiene como misión volver a encontrar la certidumbre perdida y el principio Uno de la Verdad. Por el contrario, debe construir un pensamiento que se nutra de incertidumbre en lugar de morir en ella… es la conciencia de que lo que más falta nos hace no es el conocimiento de lo que ignoramos, sino la aptitud para pensar lo que sabemos. Es, en fin y sobre todo, la voluntad de sustituir la euforia de un conocimiento incapaz de conocerse a si mismo por la búsqueda inquieta de un conocimiento del conocimiento”.
 
Bibliografía

  • Rosenfeld, David. El alma, la mente y el psicoanalista. México. Paradiso Editores, 2011.
  • http://davidrosenfeldbuenosaires.blogspot.mx/2009/07/curriculum-vitae.html
  • http://indepsi.cl/indepsi/Servicios%20Indepsi/arti-rosenfeld.htm
  • http://m.youtube.com/watch?v=2u5QaizKjKY&desktop_uri=%2Fwatch%3Fv%3D2u5QaizKjKY
Imagen: http://bit.ly/1ryhyQz

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