Las neuronas de Shakespeare.

Carlos Chimal. 2005

Editorial Alfaguara.  ISBN: 9786071107121

Las neuronas de Shakespeare

Por Abigail Cobar

El autor posee una sui generis combinación de licenciaturas, en Química y en Letras, ambas cursadas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha realizado posgrados sobre ambas materia en Cambridge. Nacido en el D.F. en 1954 no deja de viajar por todo el mundo, en búsqueda de los testimonios personales de aquellos científicos que se dediquen a investigar los mismos temas que a él le apasionan y que son todos aquellos que conduzcan a entender, cada vez mejor, la mente. No el cerebro per se, ni solamente los complejos procesos bioquímicos que este maneja, ni tampoco se limita a la conducta de nosotros los humanos, como resultado del trabajo del cerebro.

Puede parecer un error el que yo les comente este texto a psicoanalistas, sin embargo el enfoque de este libro diserta sobre temas como: ¿Qué es la conciencia y donde se encuentra?, ¿Qué es uno?, ¿Un cuerpo con nombre?, ¿Una mente producida mediante procesos bioquímicos dentro de ese cuerpo?, ¿Un espíritu adjudicado a ese cuerpo a través de algún principio metafísico? Y muchas preguntas más. Subrayé la palabra disertar ya que, como era de esperarse, estas interrogantes quedan sin contestar. Sin embargo la información que obtenemos nos permite reflexionar de manera más amplia sobre esos temas de reflexión.

Para nosotros los psicoanalistas que trabajamos con conceptos teóricos un tanto alejados de las ciencias duras, nos puede resultar útil este enfoque sencillo, nada pretencioso pero no por eso, banal. Este enfoque me trajo la ratificación de lo acertado del psicoanálisis al tratar al individuo como eso, como un ser único, que requiere de un tiempo exclusivo para ser escuchado y que él mismo se escuche. Chimal destaca la importancia del lenguaje articulado en el desarrollo del homínido superior en el que nos convertimos. El título tiene que ver con Shakespeare, únicamente como ejemplo de una mente extraordinaria que utilizó magistralmente la palabra, tanto escrita como a viva voz, para exhibir los impulsos humanos cuando se actúan sin la intervención del yo y menos del superyo.

En cuanto a las mutaciones genéticas, pregunta por qué surgen espontáneamente en la humanidad seres excepcionales como Shakespeare, Miguel Ángel, Davinchi o Sócrates. ¿Será que de verdad masivamente somos más inteligentes que nuestros ancestros de hace 5,000 años?

El autor no proporciona un espectacular recorrido, es una joya de síntesis pues parte del principio que biológicamente pertenecemos a los homínidos y aunque seamos los más desarrollados, seguimos compartiendo con los gorilas, los orangutanes, los chimpancés y los bonobos, algunas formas de organización y muchos más etcéteras.

Dos de los temas que conducen la obra son: ¿Cuándo o cómo o porqué nosotros los humanos adquirimos conciencia de estar conscientes con todo lo que esto contrae?, ¿Cómo es que somos capaces de hablarnos a nosotros mismos, reconocernos en donde quiera que estemos y el no poderlo hacer, denotará una muy seria falla?

Chimal inicia la presentación con el subtítulo; Nacer, soñar y morir: estados límites de la conciencia. Renglones adelante advierte… [Para fines existenciales no es fácil elegir entre la mente y el alma, ya que en el mundo material todo apunta hacia el hecho de que la muerte conlleva la extinción de la mente, en tanto en el espiritual, las almas perduran.] Y prosigue,… [Podemos imaginar que existen una mente y un alma, habitantes que comparten un mismo espacio: el cuerpo de cada uno.] Más adelante… […parece haber consenso en el sentido de que la mente está en algún lugar del cráneo o en todo este, mientras la ubicación del alma varía.]

Podría yo decir que este es el punto de partida de esta ilustrativa y entretenida lectura que nos guía por muy diversos caminos para encontrar respuesta a la gran pregunta: ¿Quién soy yo? Este planteamiento sí nos involucra a nosotros los psicoanalistas y nos abre más puertas para nuestras propias reflexiones.

El libro el barato, liviano; puede ser que no encuentre este título exactamente y si no encuentra, compre cualquiera que sea de su autoría, no se verá defraudado.

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El libro puede encontrarse en el Fondo de Cultura Económica

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