Las batallas en el desierto. José Emilio Pacheco. 1981

Editorial Era. ISBN: 9786074450569

 

Por: Abigail Cobar

Por supuesto que no se trata de una novedad literaria. Esta novela corta fue publicada en 1981 y si para ustedes esta fecha suena muy remota, más remota les parecerá 1948, año en que suceden los acontecimientos relatados.

Pocas lecturas breves, una hora y media como promedio, podrán dejar tan honda sensación; y no solamente en alguien como yo para quien le resultan familiares los lugares, los nombres y los acontecimientos ahí relatados, sino para la gran mayoría de sus lectores. Sigue ganando adeptos jóvenes como queda demostrado al seguirse editando y reimprimiendo, amén de que ya se le tomó como guion de una película y como tema de una canción.

A algunos de ustedes le habrá tocado tener como pacientes a niños de ocho años, quizá porque los enviaron de su colegio o porque se han convertido por su comportamiento,  en un enigma para sus padres, pero no conozco a alguien a quien le haya tocado atender a un niño de esa edad que lo condujeron a terapia porque está enamorado de la mamá de un amiguito suyo y que se haya escapado de la escuela, en pleno horario de clases, para ir a declararle su amor a una bella mujer de 29 años de edad.  El niño de la novela no presentaba ningún otro síntoma; era lo que se llama buen hijo, excelente alumno, amigo de sus amigos y de los no tan amigos, también. La madre verdaderamente anonadada y el padre seriamente alarmado por esta siniestra sombra en la vida de su pequeño, condujeron a Carlos al psiquiatra y al sacerdote, más no pudieron hacer.

La primera vez que leí esta novela mis intereses estaban orientados hacia otras áreas, por lo que el impacto que me causó fue en otro sentido; pero ahora esta re lectura despertó  la inquietud  de orientarme en lo yo haría con un hipotético pacientito que contara con esa precocidad y claridad.

Este relato versa sobre un niño, no está narrado por un niño y cuando un adulto habla de su niñez  sabemos que lo más seguro es que existan faltas de rigor en la exactitud de los tiempos, o de las palabras, o de los hechos mismos,  pero la “verdad” es lo que ese adulto siente en el momento en que nos lo narra, y si esa narración se hace con calidad y claridad literaria, capacidad de síntesis, conocimiento de la situación político económica de ese momento, pero sobre todo con un manejo cabal del idioma español, pues nos encontramos con una novela que ha sido traducido a más de ocho idiomas.

No es casual que nos quedemos los lectores con la idea que se trata de una narración autobiográfica, ya que el narrador es el propio Carlos siendo ya un adulto,  que si hoy viviera tendría 73 años de edad, casualmente la edad de José Emilio.

El dato más repetido de esta joyita es que se desarrolla en la Colonia Roma y los nostálgicos se refocilan con la descripción de los sistemas de comunicación de ese entonces, los nombres de los parques y de las calles. Los apellidos de los políticos ahí mencionados a la fecha los escuchamos; naturalmente ya se trata de los hijos y nietos de aquellos; la Colonia Roma, como todos sabemos, también existe en permanente restauración, depuración y destrucción de lo viejo para poner edificios nuevos  a partir de 1985; los camiones grises con rayas azules ya no existen y los hombres del costal tampoco.

Es un buen regalo para estas fechas, durará más que un perfume y nos cubrirá más que una prenda de moda. Este libro se puede comprar en la librería Gandhi.

¡Felices fiestas!

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