El dolor y sus enigmas

Marilia Aisenstein. 2014

Paradiso editores. ISBN: 9786079608057

Por: Abigaíl Cobar

El jueves 12 de marzo de este año, fue presentado el primer libro de la reconocida psicosomatóloga francesa Marilia Aisenstein. El evento tuvo lugar en las instalaciones de nuestro instituto, al que asistieron tanto candidatos como maestros y socios de SPM. La conducción le correspondió al presidente de la Sociedad, maestro Andrés Gaitán González; la presentación a Marina Meyer Rojas, ya que fue ella quien se encargó de la importante tarea de hacer la traducción del idioma francés al español; los comentarios los hicieron los psicoanalistas Octavio Chamizo y Alejandro Cerda, quien también fue el editor del libro. Los asistentes tuvimos la suerte de poder adquirir nuestro ejemplar ahí mismo y por si algo faltara, disfrutamos de un vino de honor.

Quizá debería dar por sentado que todos conocemos a Marina, por ser egresada de nuestro instituto, pero no quiero dejar de señalar algo que a mí en lo particular me parece digno de subrayar; el cómo, a pesar de su juventud, tuvo la entereza de lanzarse a la ardua tarea de traducir 362 páginas de esta materia tan compleja y a veces inasible, como es la del estudio y comprensión de la relación cuerpo-psique del ser humano. Pero, quien mejor que ella para comentar algo de lo que esta labor le significó, por lo que le solicité lo hiciera para los lectores de este boletín y es lo que en seguida les presento:

 

La idea de este libro surgió en 2011, en el congreso de la IPA en la Ciudad de México, aunque podría decir que se empezó a gestar en mí desde 2007, cuando conocí a Marilia Aisenstein y me impactó su forma de hablar del trabajo clínico y entrelazarlo con la teoría. Durante varios años he querido compartir con ustedes los textos de Marilia y hoy por fin es posible; el trabajo de compiladora y de traductora me hace sentirme muy cercana a este primer libro de la autora, que construí a partir de los múltiples artículos que ella ha publicado en diversas revistas psicoanalíticas. Eso hace que sea posible leerlo de corrido o un artículo a la vez.

En la reciente presentación del libro en la sede de la SPM, Octavio Chamizo mencionó tres ejes que él encontró fundamentales en su lectura: la contratransferencia, el dolor y el cuerpo. No pude más que coincidir, sobre todo cuando habló de ese riesgo y honestidad que toma la psicoanalista al hablar de la contratransferencia de forma franca y abierta, y del que tomamos todos al trabajar las heridas del paciente desde nuestras propias heridas (aquí parafraseo a Chamizo).

En varias ocasiones, me he preguntado qué es lo que hace que los textos de Marilia Aisenstein sean tan agradables de leer, pero sobre todo generadores de preguntas y conocimiento. Me parece que una de las claves de esto, es la forma en la que construye el texto; entretejiendo constantemente la teoría y la clínica. El resultado de esta combinación, es que si en algún punto uno tiene la sensación de perderse en la teoría, de no entender, la clínica llega al rescate y, a través del ejemplo, disipa la confusión. La presentación del caso clínico salva, acomoda y libera, dando sentido, integrando, intrincando y ligando lo que no lo estaba.

Finalmente nos recuerda que lo teórico y lo clínico, son indivisibles, y que ésa es una de las riquezas del psicoanálisis.

Otra de las claves, pienso, es la cercanía con la que la analista habla de sus pacientes, el cariño que nos comunica al elaborar las viñetas clínicas, desde la cuidadosa elección del nombre ficticio, hasta las numerosas referencias literarias que acompañan. Su calidez clínica anima su forma de escribir, en parte tal vez, por la necesidad de afectivizar el discurso inafectado de los pacientes psicosomáticos. Cuando el afecto está ausente en el discurso del paciente, el trabajo del analista es el de traducirlo y ponerle palabra; el autor lo lleva a cabo no sólo durante la sesión con su paciente, sino también a la hora de transcribirlo, en el texto, con sus lectores.

Parte de la calidez del autor, trasmina también este proyecto. La labor de traducción y compilación obliga, y sobre todo, permite una lectura a fondo; pero cuando además, cosa poco frecuente, se acompaña de un intercambio con un autor interesado y generoso, que respondió cada vez a vuelta de correo a mis dudas, resulta en una prolongación del diálogo y en un texto traducido, no sólo en el sentido de pasar de una lengua a otra, sino también en el sentido de pasar de un pensamiento a otro.

 

Solo me resta decir que la lectura de este libro es amena y clara, lo que permite que nos podamos acercar a lo profundo del pensamiento. La forma como la autora contempla su labor, su contratransferencia y cómo admite el haberse equivocado, por haber sido demasiado técnica, pero también la importancia de tener clara la doctrina para orientarnos en momentos de duda.

El libro lo pueden encontrar en las librerías más conocidas.

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