El día que Nietzsche lloró. Irvin D. Yalom. 1992

Emece Editores. ISBN: 9706906584

Por: Abigail Cobar

Cuando escuchamos el nombre de alguien conocido evocamos de un solo golpe la imagen de esa persona  y entre más familiarizados estemos con esta, más completa será esa imagen; sin embargo hay algunos personajes que desafortunadamente no conocimos pero dado que nos ha interesado ya sea su vida o su obra, al escuchar sus nombres  casi los “vemos.”

Estoy segura que ninguno de los lectores de este Boletín ignoran quienes fueron Sigmund Freud, Josef Breuer, Lou Salomé y Friedrich Nietzsche. Estos personajes han sido objeto de innumerables  investigaciones,  tanto de su obra como de su vida, por lo que se cuenta con gran cantidad de información. Imagino a nuestro autor en el arduo trabajo no solo de conocer hasta los últimos detalles posibles de la vida y obra de los arriba mencionados  sino también la de fraguar toda una narrativa encuadrándola en las fechas reales para lograr hacer así congruente y creíble esta novela que gira alrededor de estos tres gigantes y de una paciente inmortal; Bertha Pappenheim.

Cada uno de ellos es de por sí una leyenda que a través de la ficción que permite una novela, viven unos y atestiguan otros, atormentadas historias de amor, y no por esto se trata de una novela de amor sino más bien la podemos catalogar como una novela de suspenso.

Todo inicia cuando Breuer, estando de vacaciones en Venecia, recibe el mensaje de una desconocida citándolo, en tono imperativo, a un restaurante a las nueve de la mañana del día siguiente y, a pesar de su indignación por considerar lo una falta de respeto a su alta jerarquía, acude a esa misteriosa cita. De aquí en adelante comparecen los personajes que tenemos muy conocidos en escenarios que, por la manera en que se nos describen, casi podemos ver. Por ejemplo da la dirección de la casa de Breuer en Viena; debo confesar que cuando tuve la oportunidad de estar en esa ciudad fui a buscarla, la encontré y aunque incomprobable el dato me quedé con la idea de haber estado en la casa de famoso doctor. También pincela la forma como concibe que el brillante joven Freud viviera cuando apenas podía subsistir económicamente, lo que movía a la esposa de Breuer a invitarlo a cenar tan frecuentemente como era posible,  adivinando el hambre que ese muchacho padecía.

Los que resultan verdaderamente interesantes son los diálogos que se desarrollan entre Breuer y Freud y las sesiones que el primero le da a Nietzsche y no se diga de los desplantes que Lou Salomé tiene tanto con Breuer como también con el propio Nietzsche. La breve y equívoca relación que se dio entre el filósofo y esta genial mujer ha sido objeto de diversas  recreaciones, es decir, a falta de pruebas fidedignas del desarrollo puntual de lo sucedido la creatividad de cineastas, hombres de teatro y novelistas han tomado el tema y lo han interpretado  a su arbitrio dando, a mi juicio resultados muy interesantes.

Irvin Yalom  es un psicólogo que imparte cátedra en Stanford, que escribe libros de texto y novelas, y que hoy a sus 81 años sigue trabajando en todos esos ámbitos siéndole muy reconocidas sus aportaciones académicas. Esta novela fue escrita en 1992, es decir hace un poco más de veinte años pero a decir verdad pudo haber sido escrita años anteriores o el día de hoy ya que gracias al estilo fresco, suelto, veloz y por tratarse de personajes para nosotros entrañables es una novela que no envejece.

Este libro puede encontrarse en Librerías Gandhi.

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