La búsqueda de identidad como contracultura
Autor: Ximena Ramos
Desde siempre el adolescente se enfrenta ante la decisiva de elegir una identidad, no sin antes hacer una serie de pruebas y errores, pasar de un grupo social al siguiente, hasta que después de haber jugado distintos roles y experimentado con distintos gustos y tipos de relaciones se elige una identidad propia con la cual comienza la vida adulta. Por otro lado, la contra-cultura existe desde que existe la cultura misma, y en el mayor de los casos los voceros de dicho movimiento son los jóvenes defensores de los derechos y la libertad, quienes luchan contra convencionalismos y buscan ser “diferentes” ante todo. Pero, ¿qué pasa cuando los movimientos contra-culturales se alargan y dicha crisis de identidad se convierte en la identidad misma?
 
El movimiento contra-cultural más cercano y actual, el cual se popularizó en Estados Unidos, pero con los años ha influenciado a nuestro país es el  de los HIPSTERS. El término “Hipster” ha existido desde 1940, cuando la palabra “Hep” era popularmente utilizada dentro del ambiente del jazz. El origen de la palabra puede venir del “slang” utilizado para nombrar al opio o de una palabra africana que significa “abrir los ojos.”  Para 1950 la palabra Hep se utilizaba para denominar a lo culturalmente sofisticado. En 1960 la palabra Hep se transformó en Hippie, utilizada para describir al grupo de individuos que luchaban contra el capitalismo y el consumismo. Optaban por el amor libre y el uso de drogas para llegar a estados alterados de conciencia. Buscaban expresarse por medio del arte, la música, la ecología, etc.  A finales de 1970 una nueva subcultura comenzó en Estados Unidos, el Hip-Hop. En 1980 el Punk tuvo su movimiento y para 1990 las personas mostraban su sofisticación cultural de forma irónica, enfatizando que tan poco sofisticados son, su poco interés en lo “Hip” y popular y su enojo contra todo lo valorado por los demás, el movimiento Grunge.
 
En 2000, comenzó el movimiento contra-cultural de los Hipsters en Nueva York, en donde se combinan las contra-culturas anteriores. Hay un rechazo a lo convencional y conocido, una lucha contra el capitalismo, un rechazo ante los roles de género, etc. Todo esto aunado a la tecnología del siglo XXI y el uso de las redes sociales.
 
Ahora, en cuanto a movimiento contra-cultural se ha definido su origen, pero ¿qué significa para los jóvenes mexicanos el concepto y la ideología?
Se le preguntó a varios jóvenes si sabían de que trataba el movimiento Hipster, a continuación tenemos algunas respuestas acompañadas por la edad y el sexo de quienes respondieron.
 

  • Lo importante es hacerse notar. Ser diferente ante la sociedad; reflejándolo en la moda y la música.  Hombre, 26 años.

 

  • Según yo se trata de una ideología que intenta ir en contra de todas las tendencias establecidas en moda, formas de ver el mundo. como lo mainstream…   Mujer, 26 años.

 

  • Es gente culta, visten ropa tipo vintage, lentes de pasta negra, gustan de leer y escuchar música underground. En mi opinión hacen cosas que cualquier persona realizaba antes y no son características de ellos.    Mujer, 19 años.

 

  • Buscan una manera de vivir lo más actualizado posible en aspectos de subculturas, tecnología, etc. y al mismo tiempo tener una apreciación por objetos del pasado. Buscar ante todo ser “originales” y no seguir tendencias, creo que es más la idea de marcar tendencias que el maisntream siga pero siempre estar un paso adelante de ellos.  Mujer, 22 años.

 

  • Los hipsters buscan el ser diferentes, quieren destacar y sentirse más que las demás personas solo por conocer cosas que no son populares. En el momento en el que algo se vuelve popular, les deja de gustar, pierde su valor simplemente por ser conocido. Entre ellos no se identifican como hipsters porque ya se hizo comercial, y el pertenecer a un grupo les quita el factor diferente y especial. Su ideología es ser mejores por ser diferentes. Mujer, 19 años.

 

  • Tienen mucha necesidad adolescente de pertenecer, pero ahorita pertenecer es estar fuera de lo esperado y conocido, entre más “ajeno” te vuelves a la sociedad más perteneces… Hombre, 26 años.

 

  • Para mi buscan dos cosas. Dos cosas que el ser humano siempre anda buscando para crear su identidad. Diferenciarse y a su vez pertenecer. Es como un poco lo que pasa en la adolescencia, en donde te diferencias para luego pertenecer.  Mujer, 27 años.

 
La contra-cultura Hipster, la cual comenzó hace más de 14 años, sigue acumulando seguidores, y en muchos casos mantiene a los pioneros del movimiento. Personas que hace 14 años estaban en búsqueda de una identidad y se sintieron pertenecientes a éste grupo y que actualmente se definen como tales. Parte de su identidad se convirtió en dicho movimiento cultural, en donde las personas se caracterizan por rechazar todo aquello que sea popular, se rechaza cualquier tipo de rol de género y en donde la identidad sexual se llega a perder y la androginia se convierte en lo más atractivo y celebrado. Actualmente los jóvenes viven como normal la bisexualidad, y la promiscuidad es vista como una cualidad de libertad. El tener que renunciar a cualquier cosa se ha hecho cada vez más difícil y ahora no se tiene por qué renunciar a nada, “siempre podré ser todo y tener todo, quienes renuncian a ello es porque no han visto más allá y se han dejado oprimir por el sistema.” Heath, J.
 
Lo que buscan ante todo  es ser únicos y originales y su mayor miedo es llegar a ser normales. Temen ser parte del sistema, como si éste los pudiera absorber. Critican cualquier cosa que sea conocida por los demás y sienten que  tienen que salvar a todos los que viven en el mundo del consumismo capitalista. Utilizan drogas con la idea de que éstas abrirán y cambiaran la mente y de esta forma se podrá cambiar al mundo. El gran problema es que todos aquellos que vivimos en el mundo “normal” no estamos listos para abrir los ojos y por lo tanto no somos merecedores de dicha salvación.
 
Para dicho movimiento el ser normal implicaría  no ser auténtico, hay un gran miedo por perder la individualidad, sin embargo, para comprobar dicha individualidad tienen que comportarse del mismo modo que el resto del grupo, de lo contrario no serán aceptados.
 
Por otro lado, el seguir las normas implicaría dejarse someter. El problema con éste tipo de movimientos contra-culturales es el hecho de que buscan abolir todas las normas, pero no hay propuestas para implementar nuevas, para proponer algo diferente. Al no tener ningún tipo de normas, ninguna “normalidad” lo que queda es angustia, angustia al no saber a que atenerse o cuales serán las consecuencias, o posibles consecuencias de cualquier tipo de conducta y ante tal nivel de angustia queda un gran vacío; la única forma de llenar dicho vacío es con la sensación de pertenencia a un grupo que ante todo te brinda una etiqueta de autenticidad.
 
Al hablar de todo esto lo único en lo que puedo pensar es en la adolescencia, cuando el adolescente se pelea con sus padres y el mundo para lograr separarse, en donde se experimenta para definir una identidad sexual. En donde se dan situaciones experimentales con drogas como herramientas para abrir la mente y motivar la creatividad, etc. Ya en 1968 Erikson decía que cada vez es más común que el adolescente tome el conflicto adolescente como una identidad propia. Antes podíamos ver como los movimientos contra-culturales iban cambiando de generación en generación, cada década traía consigo a su particular movimiento. Dicho esto, el movimiento contra-cultural actual lleva más de 14 años y finalmente se está convirtiendo en la cultura misma de los jóvenes, en la que se festeja y aplaude todo aquello que creíamos normal en el proceso adolescente pero que ya no lo es tanto en personas que pasaron por dicho proceso hace ya varios años.
 
Me parece importante ayudarnos de los movimientos culturales y contra-culturales para así entender mejor el aspecto psicológico, el cual siempre se verá reflejado en cualquier movimiento, y con el cual podemos empezar a inferir e imaginarnos que nuevos movimientos y que problemáticas estamos enfrentando y vamos a enfrentar en el futuro. Por ejemplo, ¿qué pasará con los hijos de ésta generación de jóvenes Hipster que no han renunciado a nada?
 
Bibliografía
 

  • Abdul-Alim, Jamaal The Millennial View. Diverse: Issues in Higher Education. 7/19/2012, Vol. 29 Issue 12, p8-9. 2p.
  • Carey, Benedict. A Snapshot of a Generation May Come Out Blurry. New York Times. 8/3/2010, p5. 0p.
  • Erikson, Erik H. Identity, youth and crisis. New York: W. W. Norton Company, 1968.
  • Heath, J. Potter, A. Rebelarse vende, el negocio de la contracultura. Santillana ediciones generales, México.
  • Perry, Forrest. The Class Dimension of Hip Rebellion. Rethinking Marxism. Apr2013, Vol. 25 Issue 2, p163-183. 21p.

Imagen: Morguefile/Taukast

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