Fin del Dogma Paterno
Autor: Claudia Ornelas
La organización de las familias ha cambiado a lo largo del tiempo. El número de integrantes en la mayoría de éstas ha disminuido; además los papeles que juegan  cada uno de ellos dentro de la organización se han modificado En los años de la época de  Freud, la familia tenía como cabeza principal y representante  al padre; así las acciones que se tomaban tenían que pasar por la autorización de éste En nuestros días, aunque seguimos encontrando en su mayoría familias con este tipo de organización , existen en un número creciente, familias que se alejan cada vez más de ésta. La regulación de los derechos de las parejas homosexuales ha sido otra de las variantes que se han ido formando, encontramos así mismo padres divorciados, solteros o aquellas familias en las que los roles se han tenido que intercambiar y es el padre el que se queda al cuidado de los niños mientras la madre es la que trabaja; en fin, la familia tal como se conocía en aquellos años ha variado en diversas formas y es importante considerar cuál es el papel que juega el padre en estas variedades de organización familiar y si esto modifica la adquisición o formación de la identidad en el niño.
El padre aparece en numerosas ocasiones en la obra de Freud, es importante destacar las consideraciones que hace en “Totem y Tabú” En este  ensayo señala como algunas tribus australianas se organizaban  principalmente en  familias como una forma de organización social. El incesto era considerado como algo indebido en estas tribus y  prohibido mediante diversos tabúes, en los cuáles se  pretendía evitar el incesto del hijo varón ya fuera con la madre o con la hermana; por tal motivo el hijo tenía que abandonar la casa cuando era considerado un hombre
Es curioso y de destacarse cómo en las mismas  tribus el miedo al incesto servía como un medio de prevención y adaptación al medio y como era tal el temor, que era fuertemente castigado.
Freud nos habla en este interesante artículo  de la ambivalencia existente hacia el padre. El padre deseado y al mismo tiempo el padre odiado.
El complejo de Edipo piedra fundamental de la teoría psicoanalítica, nos dice el papel que juega el padre en la formación del desarrollo y la identidad sexual del niño.
Por tal motivo es importante señalar  cuales son los tres deseos incestuosos del niño, los cuales son:
a)    El deseo de poseer sexualmente el cuerpo del Otro, particularmente de la madre
b)    El deseo de ser poseído por el cuerpo del Otro, particularmente del padre
c)    El deseo de suprimir el cuerpo del Otro, particularmente el del padre
 
b) El deseo de ser poseído  es una escena en la que el niño obtiene placer seduciendo a un adulto para convertirse en su objeto. Esta es una fantasía de seducción sexual en la que el pequeño seductor se imagina que su madre, un hermano mayor o hasta el padre lo seduce. Un niño puede desempeñar el papel pasivo, eminentemente femenino, de ser el objeto de su padre y de hacerlo gozar. El niño seduce para ser seducido. Si esta fantasía edípica de seducción del varón por parte del padre se fija e invade luego la vida del adulto en que se convierte el niño, provoca estragos y se convierte en un agente nocivo, causa frecuente de una forma de histeria masculina muy difícil de tratar.
La fantasía del placer, la relativa al deseo de suprimir al Otro, en particular al padre, hace  adoptar al sujeto una actitud sexual activa. Y esto por que destruir al Otro provoca tanto placer sexual como cualquier otra fantasía edípica
Estas son las tres variantes de la fantasía de angustia de castración. En la primera, el padre es el que prohíbe, alguien a quién se teme, en el segundo, el padre es un abusador que infunde temor, en el tercer caso, el padre es un rival también temido. En todos los casos el agente de la amenaza es el padre y el objeto amenazado es el pene – Falo o su derivado, la virilidad.
Así en El complejo de Edipo, el padre desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la identidad, tanto de la niña como del niño. No obstante. Lacan menciona que no es necesaria la presencia del padre , si no cualquier figura como un tío, hermano, abuelo, amigo o institución que logre romper la diada formada por la madre y el hijo.
En años más recientes se han realizado estudios longitudinales para saber cuáles serían las consecuencias que habría por haber crecido sin un padre; en  el ensayo de LawrencewKaufmanseñala que los efectos de la ausencia paterna en el proceso de la terapia de niños son significantes.
Nada puede decirse acerca el padre en general. Algunas veces puede ser dicho sobre un padre en particular viviendo con una madre en particular, y  acerca de una ausencia materna solo en relación de las cualidades de la madre
Mientras muchos aspectos del rol del padre en el desarrollo normal pueden ser notados,  algunas generalizaciones normativas pueden ser aplicadas cuidosamente a la individualidad. Áreas que pueden ser consideradas son desarrollo preedípico, latencia e identidad de género.
Mahler y Gosliner señalaron“ El padre es un ser poderoso y a lo mejor soporte necesario hacia la amenaza de reengolfamientode el ego dentro del remolino del  primario estado simbiótico indiferenciado”. Abelin describe la práctica en la cuál la madre es tomada como la base y el padre viene para poner distancia, “el espacio no perteneciente a la madre”el cual fomenta y enorgullece la exploración  de la realidad. El padre puede ser también necesario para la resolución de la crisis de la ambivalencia en la reaproximación.
Merllo ha descrito similarmente al padre como un puente hacia fuera. Herzog hizo notar la importancia del padre para el muchacho pre edípico en la modulación de los impulsos agresivos y fantasías.
Tyson siente que un muchacho necesita identificarse con el padre como un  modelo de rol sexual  en ambas etapas: en la etapa uretral cuando gana dominio de las funciones corporales y durante  la etapa fálica – narcisista cuando la sobre exposición de los genitales femeninos afecta la imagen corporal del muchacho. El desarrollo de  la identidad sexual no es exclusivamente dependiente de la presencia del padre. Otros factores incluyen.: las actitudes maternas, la presencia de hermanos y la presencia del padre sustituto.
Reyes, En una muestra de  de 3 y medio a 5 años, encontró que el desarrollo social no se afectó por la presencia – ausencia o,  sustitución paterna. Biller “Hay  información  que indica que la masculinidad paternal,  crianza paterna y la imposición de limites paternos pueden ser factores importantes en el proceso del desarrollo masculino. Sin embargo, tomados separadamente, ninguno de estos factores parecen suficientes para asegurar que el muchacho será propiamente masculino.
Niños quienes son privados del padre, sin embargo, son más propensos de tomar  ya sea una postura defensiva de una rígida adherencia en los estándares de los roles sexuales culturales o evitar comportamientos esperados  relacionados con el género.
El padre ayuda al hijo a descubrir nuevos retos para explorar y experimentar  para fomentar la competencia, preferentemente que ser conducido o inhibido por alguna competitividad. Sarnoff notó que tal ayuda reafirma la propia estima del niño y que los niños necesitan sobrevalorar al padre para manejar sus propias humillaciones.
Otra función incluye la introducción e interpretación de las limitaciones reales de la familia y la dureza de la solución de los problemas por una relativa intolerancia o ambigüedad.
Los efectos que han sido notados por la ausencia del padre están en las siguientes áreas: delincuencia, desórdenes mentales y en el desarrolla académico.
El pensamiento de Freud sobre el rol del padre en el  desarrollo del super yo forman la piedra angular del pensamiento de Aichhorn, sobre la delincuencia, frecuentemente debido a la orfandad de padre, la adolescencia. Mientras que innumerables reportes corroboran este punto de vista, estudios más recientes han considerado otros factores asociados con la orfandad del padre. Herzog y Sudia, notaron que mientras una correlación de delincuencia y  ausencia paterna existe otro factor igualmente importante  incluye estrés en la casa, una familia depresiva y un pobre control de la madre. Rutter ha mostrado que conflictos intrafamiliares antes del divorcio pueden ser más patogénicos que el cambio a un solo padre de familia. Adams concluye “Efectos de la ausencia paterna parece relacionada a comportamiento delincuente principalmente en  hombres de familias de media clase.
En conclusión, a pesar de que la influencia paterna es importante en el desarrollo de la identidad del niño, el hecho de que éste cuente con un objeto representante de el padre ayudará de igual manera al niño, este podrá ser un tío, abuelo, hermano, etc que ayude a separar la diada formada por madre e hijo; así mismo esta figura podrá ejercer la función paterna formadora del super yo. Si el niño careciera de esta figura, las posibilidades de que el niño pudiera incurrir en actos delictivos y en una deficiencia en el nivel académico podrían aumentar.
A pesar de los diversos tipos de organización que se dan hoy en día en las familias, considero que siempre será importante la figura que represente o sustituya a aquella a la del padre y que cumpla las funciones de éste.
 
Bibliografía

  • Revista de psicoanálisis textura, Lacan y el edipo freudiano, Alejandro Luis Viviani
  • Tesis de Marcos de la Melena y Guillermo Manrique
  • Tesis para titulo de Maestría en magister de estudios teóricos, La metapsicología de la representación
  • Sigmund Freud,  Totem y Tabú, Obras Completas de FreudTomo IIEditorial Biblioteca NuevaMadrid España 1996
  • Michel Tort, Fin del Dogma Paterno, Editorial PaidósFrancia 1998
  • Ensayo de LawrencewKaufman, La ausencia paterna

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