Por Alejandro Radchik
Hace unas semanas Donald Trump, millonario reconocido en el siglo 20, se mostró interesado por ocupar el lugar de candidato del Partido Republicano, para ser electo en los Estados Unidos; Trump decidió hacerse publicidad,  apelando a los vestigios xenofóbicos  por parte de los simpatizantes del partido republicano que parecieran pensar que los problemas en el país vecino fueran ocasionados por la migración de ciudadanos mexicanos.
Por fortuna, parece haber generado consciencia de las atrocidades que implica la discriminación, propia del racismo; gracias a los sistemas de información, evidenció de forma  egodistónica que ésta xenofobia atenta contra los derechos humanos, de la misma forma que sucede con el bullying.
Por lo tanto, esas declaraciones hicieron surgir respuestas retaliadoras para el propio Trump:  como ejemplo está la censura de sus propios intereses, que alguna vez le  representaron ingresos económicos o de fama, ya sean en la compañía Univisión y en la participación que tenía  en el concurso de Miss, así como el retiro de  su marca de ropa que vendía en las tienda Macy’s.
Con ello, quedó  demostrado el postulado que alguna vez hiciera Lacan sobre la omnipotencia que tiene la palabra, y me refiero a que tan solo por decir unas palabras éstas pueden  ocasionar un castigo que se refleje en lo económico (así como cuando  pareció haberle afectado a AMLO, en su precandidatura, el haberle dicho: “cállate chacalacha”, en un discurso al entonces presidente Fox, pues el mismo AMLO no contaba con que sus propios simpatizantes se fueran a molestar con que insultaba a la figura presidencial).
Si observamos, las declaraciones despectivas de ambos personajes tuvieron un efecto similar pues es como un boomreang, ya que se les revirtió el ataque y los vulneró, convirtiéndolos  en objetos censurables , y en “punching bag” para que la población se pudiera sentir con derecho de atacarlos. Por lo tanto, ¿podremos pensar que las declaraciones de ambos personajes estarán manifestando rasgos masoquistas?
La proyección sobre los propios extranjeros puede convertirse en un polvorín, ya que resulta campo fértil para poner las propias frustraciones y, como dice Bion, “cuando a un grupo que ya lleva tiempo de haberse establecido llegan nuevos integrantes, su sola presencia hará que se sientan desestabilizados, invadidos, incómodos, etcétera”.
Similar sensación  se produce en la infancia,  cuando llega un nuevo hermanito: al nuevo integrante en la familia -in migrante-hermano mexicano (próximo ciudadano estadounidense)- se le puede percibir, inconscientemente, como al nuevo integrante de la familia, es decir una repetición del “trauma” ocasionado por el hecho de que nació  o se adoptó al nuevo hermano, con el que habrá que  convivir y es de suponer que éste no será recibido con alegría pues tendremos que cederle nuestra habitación en el hogar, y por supuesto las preferencias parentales, etcétera.
De ahí, que el mismo Trump,  tras las preferencias que ha venido gestionando Obama hacia los migrantes, pudo haber considerado que su discurso le generaría votos por parte de los simpatizantes del partido republicano, ya que hay veces que nos sentimos traicionados por nuestros propios padres.
-Obama- presidente-, cuando favorecen a los intrusos: “no molestes a tu hermanito”, por ejemplo.
De ahí que sea peligroso partir de un principio falso , del que parte la idea delirante, y me refiero al racismo, pues la sociedad puede morder el anzuelo; existen conflictos infantiles inconscientes no resueltos,  como lo son el hecho de haber tenido que lidiar con la aceptación algún nuevo hermano, ya fuera de sangre o adoptivo,  y siempre estará la tendencia por parte del inconsciente, de manejarlo con la utilización dela proyección y el desplazamiento, mecanismos harto usados en el delirio racista.
Aquella frase que dice “ Una mentira repetida mil veces se convierte en  verdad”, se le atribuye al mago de la propaganda nazi , Goebels.
Hay una investigación que presenta History Channel, sobre una película llamada El Titanic Nazi; se dice que ésta es la responsable de haber creado la más difundida leyenda de la tragedia del hundimiento del trasantlántico“clasista” (vaya proyección). Con la intención de desprestigiar a los ingleses, los  nazis  inventaron que el barco no llevaba botes salvavidas suficientes, sólo para los pasajeros de primera de clase; por eso  dijeron los nazis que murieron muchos inocentes (lo cual ha producido mucho enojo en las personas  pensantes y con valores morales).
El documental ha revelado que esta leyenda, que ha sido difundida  como verdadera, proviene de una película que fue realizada en la Alemania Nazi, con la finalidad de desprestigiar a los ingleses y así justificar ante la población, una planeada invasión hacia los británico; la  población que vivía los horrores de la guerra, y era presa del chantaje y amenazas, y además tenía traumas inconscientes, era factible que considerasen los ataques racistas por parte del íd. Por tanto, hay que tener en cuenta que, con la mezcla de  ignorancia y frustración, será muy fácil creer en un líder que promueva dirigir la atención sobre una minoría sobre la que se hayan proyectado las causas de la frustración.
En conclusión: será muy importante permanecer alertas ante la posibilidad de una difusión de mentiras y falsas verdades.
Por fortuna, existen las campañas de concientización por parte de los sobrevivientes y parientes de la segunda guerra mundial, ya que a veces pareciera que, cuando se contraponen los impulsos agresivos con los libidinales, éstos últimos son vencidos por los agresivos. Toma más esfuerzo construir que destruir.

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