Cómo nombrar a este nuevo fenómeno: ¿Adicciones on line?, ¿Trastorno de Dependencia al Internet?, ¿Trastorno por el uso patológico de Internet?, ¿Síndrome de Toxicomanía de Internet?, ¿Enfermos de la Red?… 

Autor: Tania Estrada

Durante la Reunión Anual de la Asociación Americana de Psiquiatría celebrada en 1999, con base en un estudio realizado por el Dr. David Greenfield, se calculó que casi 6% de los usuarios regulares al Internet sufren de algún tipo de adicción a la red informática. 

Al considerar que hay unos 200 millones de usuarios en el mundo, el informe concluyó que alrededor de 11 millones de personas estarían padeciendo alguna de las diferentes adicciones a Internet.

Greenfield consideró que entre las principales causas de la adicción están las sensaciones de intimidad y de falta de inhibición que se consiguen a través del anonimato que permite el ciberespacio, y entre los efectos negativos se encuentran las separaciones matrimoniales, el gasto excesivo de los usuarios y la realización de actos ilícitos.[1]

Uno de los grandes problemas con el que se han enfrentado los especialistas es en cómo deben nombrar a este nuevo fenómeno, que pareciera ser una especie de monstruo global que reclama su propio nombre.

  • ¿Adicciones on line?
  • ¿Trastorno de Dependencia al Internet? (Internet Addiction Disorder)
  • ¿Trastorno por el uso patológico de Internet? (Pathological Internet use-Disorder)
  • ¿Síndrome de Toxicomanía de Internet?
  • ¿Enfermos de la Red?
  • ¿Netaholics?

La Asociación Americana de Psiquiatría le dio el reconocimiento oficial al trastorno, por lo que actualmente se le considera como una adicción que debe ser tratada, para lo cual solicitó la colaboración de la Dra. Young, considerada actualmente una experta en el tema. (Nardone y Cagnoni, 2003)

Ahora bien, para poder saber si un individuo es o no adicto es necesario establecer diagnósticos que determinen si el sujeto puede ser considerado como tal, así como el grado de su adicción.

En 1996 la Dra. Kimberly Young, basándose en el modelo de los criterios del DSM-IV, lo catalogó como “un trastorno en el control de los impulsos que no se debe a una sustancia tóxica”.

Y estableció las fases de dependencia:

  • Fase de Tolerancia. Donde se da un aumento insatisfactorio de la dosis.
  • Fase de Abstinencia. En las que el paciente sufre de Irritación y Ansiedad ante los intentos de interrupción del satisfactor.
  • Acceso por períodos cada vez más prolongados.
  • Esfuerzos infructuosos de limitar el uso.
  • Inversión de mucho tiempo en actividades relacionadas con el uso de internet.
  • Abandono o reducción de actividades profesionales, lúdicas o sociales.
  • Persistencia en el uso a pesar de los problemas físicos, sociales, profesionales o psicológicos causados por el uso.

Según el psicólogo Cibel M. Hilerio, algunos de los síntomas característicos del adicto pueden dividirse en tres grandes áreas.

Síntomas psicológicos:

  • Un sentido de euforia o sobre satisfacción al estar conectado al Internet.
  • Aumento en la necesidad de estar conectado a la computadora.
  • Sentimiento de vacío, depresión e irritación al no estar conectado
  • Inquietud o irritabilidad ante el intento de reducir o finalizar el uso de internet.

Síntomas Físicos:

  • Síndrome del Tunel de Carpio o Carpa tunnel syndrom
  • Ojos resecos
  • Migrañas (dolores de cabeza)
  • Dolores de espalda
  • Hábitos alimenticios irregulares (saltan comidas).
  • Perturbación del patrón de sueño

Síntomas sociales

  • Rechaza el contacto con familia y amigos
  • Mienten a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre el tiempo que dedica a navegar

Las adicciones al internet pueden dividirse en 4 grandes áreas:

1.      Adicciones a relaciones cibernéticas, como amistades hechas en línea o chat manía.

2.      Compulsiones en la Red, que pueden manifestarse como compras compulsivas en subastas On-line, apuestas en la red, tipo On-line gamblyng, juegos de azar y jugar a la bolsa o trading on-line.

3.      Adicción Cibersexual. Esta adicción tiene una gran cantidad de variantes, como el Cibersexo, la Pornografía, los Chat rooms, entre otros.

4.      Adicción a la sobreinformación, la cual se caracteriza por una búsqueda exagerada de información (bases de datos o programas), e instruirse todo el día bajando música, conocimientos, entretenimiento, deportes, o noticias relativas a artistas.

Ahora bien, ¿Cuál será la mirada psicoanalítica hacia el fenómeno? La pregunta anterior nos plantea un problema central: ¿Es ésta una nueva patología o se trata de las mismas patologías desarrolladas en un nuevo medio, como el ciberespacio?

Resolver este problema nos llevará al planteamiento de un Modelo de Interpretación e Intervención para este tipo de adicciones.

Primero tenemos que establecer que esta adicción es un Síndrome, el cual se define como el “Conjunto de signos y síntomas que pueden ser compartidos por varias patologías”.

Las cuales podrían ser: Narcisismo, Problemas de identidad, Personalidades “como sí”, Trastornos de personalidad obsesivo-compulsiva, Perversiones y Sociopatías; es decir, Psicosis o Trastornos de Personalidad.

Las adicciones van cambiando con el tiempo. En el siglo XXI las principales adicciones que se han desarrollado dentro de las llamadas Adicciones cibernéticas son:

  • Compras, Apuestas, Juego de azar y Juego a la bolsa, que se pueden considerar dentro de un mismo grupo
  • Búsqueda de información excesiva
  • Chat y relaciones sociales
  • Cibersexo.

En el caso de las compras compulsivas por subasta, Nardone y Cagnoni (2003) las catalogan como un Trastorno Obsesivo-compulsivo. Las apuestas, los juegos de azar y el juego a la bolsa por internet, son clasificadas por el  DSM-IV-TR, como el Juego Patológico: “es un comportamiento desadaptativo, persistente y recurrente, que altera la continuidad de la vida personal, familiar o profesional”.   (DSM-IV-TR. pág.750)

Por su parte, la búsqueda de información excesiva puede explicarse como un Intento de aplacar una duda o mantener el control, ya que aumenta la conciencia de TODO lo desconocido que falta por descubrir. Este comportamiento, en el cual el sujeto es incapaz de controlar su necesidad de obtener información, puede deberse a un bajo control de los impulsos. En el DSM-IV-TR podría corresponde al Control de los impulsos, Trastorno no clasificado: “dificultad para resistir un impulso, una motivación o una tentación”. (DSM-IV-TR pág. 741)

Caracterizado por una relación directa entre la tensión que genera la búsqueda de información con la gratificación que se obtiene al conseguirla.

En cuanto al Chat y las relaciones sociales, cabrían dentro de lo que el DSM-IV-TR cataloga como Trastorno de Personalidad. Cabría preguntarse entonces, ¿Cómo son las relaciones Virtuales? Psiconalíticamente podría explicarse dentro de la modalidad de relación pregenital, que se establecen sobre las Identificaciones sobre un rasgo; el cual es proyectado y corresponden a:

  • ″Proyección de partes del Self
  • ″Partes que se quieren mostrar
  • ″Partes Ideales del Self
  • ″Falso Self
  • ″Fantasear con diferentes identidades

El Cibersexo se puede clasificar dentro del DSM-IV-TR como parte de los Trastornos sexuales, entre los que podemos mencionar:

  • Disfunciones: en el deseo, en el ciclo de respuesta sexual y que causa problemas interpersonales.
  • Parafilias: son impulsos sexuales recurrentes que conllevan a un deterioro en la esfera social y laboral
  • Trastorno sexual no especificado: cualquier desviación de la función sexual no considerada en las anteriores.

Después de este breve repaso por las adicciones cibernéticas podríamos hacernos dos preguntas fundamentales:

1.      ¿Se están generando nuevas adicciones?

2.      ¿Se fomenta la proliferación de ciertas adicciones o patologías?

La respuesta a ambas preguntas es que Sí.

En cuanto a la primera pregunta, entre las nuevas adicciones del Siglo XXI, están consideradas la adicción a la comida, al sexo, al juego, al deporte, a las compras, al trabajo y, por supuesto, al Internet  (Echeburúa, 1999)

Y cuando afirmamos que se está fomentando la proliferación de ciertas adicciones o patologías lo hacemos teniendo en cuanta que la implementación de nuevas tecnologías ha permitido la manifestación masiva de los comportamientos adictivos.

El incremento de la tecnología se asocia con el aumento del orden y la abundancia. Cuando pensamos en el PROGRESO tenemos la idea de una mejora continua, entendida como la acumulación de bienes y conocimientos. Esta línea de pensamiento la podemos rastrear desde el siglo XVIII con Roger Bacon.

A partir de este gran avance tecnológico, hemos comenzado a valorar socialmente el éxito y el dinero rápido y hemos impulsado, como sociedad, el consumo desmesurado y la satisfacción inmediata de nuestras necesidades, comportamiento que no se cuestiona, ya que entre más se tenga se es mejor, y socialmente no representa ningún peligro este consumismo desmedido.

El problema radica en que no para todos es posible consumir y alcanzar los ideales sociales de belleza, salud, bienes y conocimientos; por el contrario, hemos, según Lipovetsky (1998) caído en una Cultura de la Evasión, caracterizada por “hacer olvidar la realidad y entreabrir un campo ilimitado de proyecciones e identificaciones…Consumimos como espectáculo lo que la vida real nos niega… aventura porque nada palpitante agita nuestras existencias de cada día” (pág. 251 )

Dicho autor argumenta que es la “Era del ocio”, donde tenemos una cantidad ilimitada de opciones para ocupar nuestro tiempo, y entre las que destacan las posibilidades infinitas del internet.

Ante este panorama socio-cultural, Sennett, (2005) considera que el llamado neo-capitalismo, en el cual lo importante es ganar dinero para obtener satisfactores inmediatos y sin mayores esfuerzos, afecta la “dimensión temporal”. Esta forma de concebir la existencia es “…lo que más afecta a las vidas emocionales de los individuos… ya que su lema principal es: nada a largo plazo” (pág. 24), lo que significa: moverse continuamente, no comprometerse y no sacrificarse, lo que a fin de cuentas nos lleva a la No pertenencia y, por tanto, a la falta de lealtad entre los semejantes.

El considera que éstos son precisamente los aspectos que nos unen a los seres humanos, una forma de vivir en la que no se establezcan relaciones profundas que requieran de un compromiso por parte de los involucrados, disuelve necesariamente los vínculos de confianza que podamos tener con el otro, por lo que indudablemente se “corrompe el carácter” (Sennett, 2005).

En la vida cotidiana de los individuos, resalta una vida comunitaria moderna, incapaz “de conducir a sus jóvenes hacia una matriz social donde tendrán que aprender a tratar con otras personas” (Sennett, 2000: 24), ya que “…lo que seduce es el hecho de trabar relación sin dejar de ser libre y anónimo, relacionarse rápidamente y sin ceremonias” (Lipovetsky, 1998).

Conclusiones

La adicción a la internet, además de ser un fenómeno de dimensiones monstruosas que reclama un Nombre Propio, genera una serie de cuestionamientos que necesariamente debemos hacernos para tratar de llegar a una solución efectiva, ya que la problemática de su conceptualización determinará nuestro modelo de interpretación y tratamiento.

Y no olvidemos que estamos hablando de 62 millones de personascon algún tipo de adicción en internet, que buscan la solución, paradójicamente, en el mismo ambiente que los atrapó.

Bibliografía

Alvear, Carlos. “Manual de Historia de la Cultura”. Ed Limusa.  México.1976.

DSM-IV-TR. “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”. Ed. Masson. Barcelona. 3era reimpresión. 2005

Echeburúa, Enrique. “¿Adicciones sin drogas? Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet”  Ed. Desclée de Brouwer. España. 1999.

Lipovetsky, Gilles. “El Imperio de lo efímero : la moda y su destino en las sociedades modernas” Ed. Anagrama 6a ed. Barcelona.1998.

Nardone Giorgio. Perversiones en la red. Las patologías de internet y su tratamiento. Ed. Integral. Barcelona 2003

Nardone, G y Cagnoni, F. “Las Perversiones en la red. Las patologías de internet y su tratamiento”. Ed. RBA Integral. Barcelona. 2003.

Sennett, Richard. “La Corrosión del Carácter”. Ed. Anagrama. Barcelona. 8va. Edición. 2005.

Sennett, Richard. “Vida urbana e identidad personal, los usos del desorden”

Ed. Península. Barcelona. 1975.

Direcciones http:

1 http://cibelhilerio.tripod.com/id24.htm

http://www.laprensa.com.ni/cgi-bin/print.pl?id=enlamira-20000825-01

http://www.minsa.gob.pe/ocom/prensa/notadeprensa.asp?np_codigo=1810&mes=10&anio=2004

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2005/11/25/hoy/vivir/412901.html

http://www.exitoexportador.com/stats.htm

http://www.psycom.net/iasg.html

http://www.adictosainternet.com/forms/3test1.asp 

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