El crimen del padre Amaro. José Maria Eça de Queirós. 1875.

Editorial Siruela. ISBN: 9788498414295

Por: Abigail Cobar

Se trata de una novela costumbrista escrita en 1875 que fue adaptada en 2002 como argumento de una película que llevó el mismo título. Ambas fechas suenan muy lejanas como para que se nos antoje enfrascarnos en una lectura que, por otra parte, nos compromete con tiempo, que nos podemos reducir a poco menos de dos horas si alquilamos la “peli”; pero la recomendación no va dirigida en esta ocasión a sorprendernos con una novedosa historia, sino a darnos la oportunidad de conocer, de ser el caso, a un autor traducido a 20 idiomas  que  ha sido fuente de inspiración para muchos otros autores, algunos hasta acusados de plagio,  y de directores de cine.

La trama, por demás conocida, versa sobre la vida de un sacerdote y la forma como solucionaba sus impulsos sexuales, en una época en que los métodos anticonceptivos eran poco eficientes con consecuencias peligrosas y hasta mortales. Por otra parte nos presenta con gran naturalidad como el entorno, entiéndase la feligresía y las autoridades eclesiásticas, se combinan en la connivencia y o en el disimulo.

Quizá ahora las conductas relacionadas con los impulsos sexuales se puedan realizar con mucha mayor apertura y aceptación casi general, pero en la época en la que está contextualizada la trama, la represión formaba parte de toda persona bien educada, y de no lograrse se recurría a todo tipo de artilugios  para dar la apariencia de llevar una vida ascética, es decir, dedicada a los ejercicios piadosos, lo que para los sacerdotes debía de ser el fin absoluto, la razón de su ser. En 1875, en Portugal y sus colonias, la religión católica era obligatoria en la vida de gobernantes y gobernados aunque ya se presentaban claros indicios de un deseo de liberarse de tal yugo, y solo para comprender con mayor amplitud esta lucha, aunque como colonia española, aquí en México en esos años, era que Benito Juárez el que sostenía la misma lucha.

Eca de Queiros padeció, posiblemente  desde su infancia, de tuberculosis intestinal misma que no le inhibió destacar en todos sus empeños académicos y laborales. Abogado, diplomático, periodista, cuentista, ensayista y novelista; vivía tanto  en París  como en Portugal, representó a su país en Cuba y estando en América fue a conocer algunos estados de la Unión Americana.

Su nacimiento se dio sin que sus padres estuvieran casados por lo que su acta de nacimiento reza como “hijo de padre desconocido” lo que cuál en los estándares de aquel entonces equivalía a “hijo del pecado o no deseado”. Aunque su padre era un hombre connotado y rico,  lo que le permitió estudiar y convivir dentro de esa sociedad, el estigma debió de haber estado presente todo el tiempo. Cuando tenía cuatro años sus padre se casaron, pero a él nunca lo asimilaron a la familia, por lo que permaneció en casa del abuelo, en donde estuvo desde que nació, por lo que fácilmente se deduce que la madre no estuvo presente en su vida.

Si reunimos las pinceladas biográficas con la contextualización geográfica e histórica, se presenta la siguiente pregunta, ¿serían sus experiencia infantiles lo que le dio el material para presentar un profundo drama que se vive con naturalidad? Sin negar ni asegurar, solo podemos repetir que toda novela contiene datos biográficos del autor ya sea voluntaria o involuntariamente.

Este libro está disponible en Librerías Gandhi.

 

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