Colaboración de Monserrat López en el portal Bienestar180.com
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Existen días en donde podemos vernos al espejo y sentir que nos vemos espectaculares y otros donde creemos que nos vemos fatales, sin embargo, cuando esto se convierte en una obsesión podemos caer en una dismorfia corporal.
En entrevista para Salud180.com, la psicóloga Monserrat López, especialista de la Clínica de Asistencia a Pacientes de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM), detalla que la dismorfia corporal es un trastorno que genera una percepción irreal del cuerpo.
“Son personas que ponen mucho su identidad en el cuerpo, es decir, cómo los ven, cómo se sienten. Normalmente han crecido con la idea de que su valor se encuentra en cómo es su aspecto físico”, señala.
La persona no ve su cuerpo como es, es decir, no tiene una percepción real de él. No le gusta su imagen porque se cree deforme, a pesar de que no lo esté; por lo que recurre a cirugías plásticas para lucir mejor, asegura la especialista.
Este tipo de padecimiento suele presentarse por una psicosis, es decir, donde la persona alucina con su cuerpo; o bien, cuando se padece un trastorno depresivo generado por problemas de autoestima o auto-concepto.
 
¿Quiénes son los afectados?
“Es más común en mujeres por la presión cultural y social hacia su imagen física, sin embargo, los hombres también reflejan este tipo de comportamiento a través del ejercicio en exceso (vigorexia) o el consumo excesivo de pastillas para aumentar la masa muscular”, aclara Monserrat López.
 
Los principales afectados por la dismorfia corporal son aquellas personas que padecen depresión, tienen un comportamiento obsesivo-compulsivo, angustia, fobia social o trastornos más fuertes como la esquizofrenia.
 
Dismorfia corporal, obsesión fatal
La dismorfia corporal puede tener resultados fatales debido a la realización excesiva de cirugías plásticas para modificar la imagen.
En ocasiones, cuando a las personas no les satisface el resultado de una cirugía plástica, se arrepienten y deciden someterse a otro proceso quirúrgico y así consecutivamente.
“Las personas que padecen este tipo de trastorno ponen en riesgo su vida constantemente con la práctica de técnicas o tratamientos que no son saludables”, menciona Monserrat López.
El tratamiento psicológico es una solución para superar este tipo de padecimiento, porque les ayudará a lidiar con esos pensamientos obsesivos, a calmar la ansiedad y a sentirse menos angustiados con su imagen.
Además, “tendrán la oportunidad de encontrar nuevas características en ellos, conocerse  mejor, tener mejores relaciones”, finaliza la especialista. Y tú, ¿cómo construyes tu identidad?

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