Schreber: la influencia de la teoría del padre en la locura del hijo, y su reflejo en la Alemania nazi
Autor: Paola Hamui
“Alguien había tratado de asesinar mi alma” (D.P, Schreber; 1903). Alguien asesino tantas almas como pudo y la gente le apoyo, le siguió, o simplemente no miró y se mantuvo indiferente, tal vez por que en ése sentido fueron educados.
En realidad a nadie le educan para permitir un genocidio, pero se permite, qué tanto la locura masiva que posibilitó la muerte de tantos judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, enfermos mentales, discapacitados, incluyendo niños y mujeres, en su mayoría civiles inocentes, tiene una parte de sus raíces en el estilo educativo de la época y en especial el estilo Schreberiano tan popular en sus días.  Que quizá visto desde fuera nos lleve a pensar que realmente así se usaba en ésa época y que el Dr. Daniel Gottlieb Mortiz jamás imaginó que la obediencia ciega qué tanto buscaba en los niños pudiera influenciar al tercer Reich, como tampoco pensó que pudiera enloquecer de tal manera al hijo, (aunque no sólo la forma de educación lo enloqueció, la manera de educar era una expresión de la patología del Sr. Gottlieb Schreber). Me parece que leer al padre y entender sus premisas me abre una puerta que me ayuda a entender porqué tanta gente obedeció “ciegamente” al partido nazi y por qué tanta otra a pesar de no participar lo permitió.
Al leer el caso Schreber desde Freud y después desde las diferentes posturas y perspectivas llamó mi atención, en primer lugar, la relación que hace Freud sobre la locura de Daniel Paúl como defensa ante la homosexualidad que, de alguna manera, tiene sus raíces en la relación padre – hijo y ubica en el cuadro al padre. De ésta misma relación surge la propuesta del asesinato del alma en la que Schatzman (1977) expone cómo los métodos educativos utilizados por su padre y practicados en sus hijos encuentran relación y de alguna forma se reflejan en los delirios presentados en Memorias de un enfermo de nervios del propio Schreber (1903).
El primer punto a tratar antes de entrar a lo social para encontrar un buen fundamento para el presente trabajo sería:
¿Realmente el padre de Daniel Paúl influye en la locura de éste?
Como se observa en los escritos encontrados del hospital  (F. Baumeyer, 1956) en los que se hace una descripción muy clara de los sucesos, donde los antiguos psiquiatras y (tal vez algunos muy modernos) lo relacionaban con aspectos biológicos más que con psicológicos. Schreber mismo casi no habla del padre en sus escritos y  relaciona su enfermedad con la carga de trabajo que se le presenta al ser nombrado juez de la corte suprema de Sajonia. Por supuesto los seguidores de las teorías del padre nos tildarían a nosotros de locos si osáramos mencionar que fue el padre, y sólo el padre, quien enloqueció a Daniel Paúl Schreber. Por supuesto que no le podemos cargar todo el paquete a  Daniel G., él no actuó con dolo él estaba convencido de que sus ideas eran funcionales, convencido desde su misma patología, la cual combinada con la patología de la madre y las propias situaciones de  vida de  Daniel Paúl, así como por la predisposición genética del mismo,  dieron como resultado una paranoia.
Y me pregunto al igual que Schatzman ¿está realmente enfermo alguien que frente a conductas perturbadoras de otros reacciona de una forma que le vale la calificación de enfermo mental? De alguna manera el padre no enloqueció como tal al hijo, pero si influyó su método educativo ideado desde la patología propia del padre.
Al leer lo relacionado con este interesante caso y ubicarlo en cierto momento de la historia, a manera de asociación libre, por un lado y como sugerencia también de Schatzman  que dice:“No soy el único que intuye un posible lazo de unión entre el despotismo micro social de la familia Schreber y el despotismo macro social dela Alemanianazi” (1977) considero que la teoría del padre hecha desde su propia patología influyó en la gestación del movimiento nazi (que vino a “alterar el orden del mundo”, como diría nuestro enfermo de nervios, durante el holocausto quizá muchos prisioneros llegaron a pensar como Daniel Paúl, que tal vez Dios estaba más ocupado con los muertos que con los vivos). Pero regresando a nuestro tema se puede inferir que la educación al estilo de la que recibió nuestro enfermo pudo dejar en la población alemana un terreno fértil de “obediencia” que al alcanzar el último nivel, desembocó en una psicosis masiva donde los oficiales nazis entrenados desde pequeños a la ciega obediencia del padre llegaron a niveles impensables de de deshumanización.
Es importante no encasillarse a una sola explicación de los hechos,  el movimiento nacional socialista. Éste se gestó desde varios puntos: hubieron situaciones sociales, económicas, culturales, educativas, etc., que propiciaron la gestación de dicha situación (por esto último incluyo en mi trabajo algunos antecedentes históricos, más adelante).
Mi propuesta es sólo una pequeña vertiente de todas las que pudieran haber contribuido a éste movimiento que quizá no sea el único que se ha dado a lo largo de la historia de la humanidad, pero si uno de los mas recientes.
Antecedentes históricos y desarrollo del nazismo:
 La primera guerra mundial dejó a Alemania en la pobreza extrema, una de las disposiciones más importantes y controvertidas del tratado de Versalles estipulaba que Alemania y sus aliados aceptaran toda la responsabilidad moral y material de haber causado la primera guerra  por lo que debían de desarmarse, ceder territorio a los vencedores, así como pagar indemnizaciones económicas.
A partir de 1929 cuando el pueblo Alemán se encontraba muy desmoralizado, y en una pobreza extrema, donde la población apenas y satisface sus necesidades más básicas, aunado a que Alemania por su geografía cuenta de un clima extremo, la población está descontenta pero sobretodo necesitada, y es en este escenario donde Hitler se empieza a convencer con su propuesta electoral, ofreciendo estabilidad social en su país, trabajo con salario digno, comida, vivienda, transporte, etc. para toda la población.
De 1933 a1937 se creó en Alemania una estabilidad social tanto que los industriales Alemanes regresan su capital al país generando crecimiento económico y trabajo, la población ya podía vivir con lo que ganaba, tenían vivienda y salud.
Uno de los secretos que llevó a Hitler a adquirir tanto poder fue que no sólo les prometió si no que garantizó a cada sector de la población lo que necesitaba, al sector industrial les garantizó paz y estabilidad económica, (por eso la industria que anteriormente apoyaba al partido conservador aceptó regresar su capital a Alemania).
Aunado a todo éste crecimiento propiciado por el III Reich en el que la población deja su confianza, seguridad y estabilidad en sus manos. Por su parte se da la conferencia de Wansee en la cual se idea la solución final en la que, de acuerdo a su ideología aria, se realizaría la limpieza racial, mediante el exterminio masivo de las razas inferiores, manejándolo como una limpieza, como el salvar a Alemania de aquellos quienes (supuestamente) los llevaron a la desgracia.
El pueblo Alemán en gran medida sabía lo que sucedía, sin embargo una parte del pueblo, seguía a su líder, algunos convencidos de que realmente lo que hacíala SSera lo correcto, ya que las razas inferiores así como los imperfectos (discapacitados, homosexuales, débiles mentales y enfermos mentales) no eran dignos de vivir. Otros tantos por una necesidad de ser parte de ese movimiento de ese líder de ese (por así decirlo) “padre – Dios” que les representó Hitler. Pienso que influyó en ello el estilo de educación Schreberiano tan famoso entre los siglos 19 y 20 y propiciaba en la población además de respeto, mucho temor a la autoridad, y una sensación constante de inseguridad, digamos que las sensaciones de Daniel Paúl Schreber en lo micro, se extienden en una macro sociedad influenciada y guiada por la obediencia en donde el padre o la imagen de autoridad se convierte en el persecutoria. Muchos proyectaron este temor, influidos desde muy pequeños, en aquellas razas inferiores, y apoyaron dicha necesidad de exterminarlas, ya que ponían en ellos todos éstos contenidos persecutorios exacerbados por el estilo educativo de la época.
Otra parte muy importante de la población y también muy entendible, simplemente no actuaron por miedo o quizá terror de terminar en los mismos campos de concentración, las mismas cámaras de gas y hornos crematorios, ya que si se les encontraba que ayudaban a los perseguidos, traicionaban y no sólo ellos recibirían la consecuencia si no también sus familias (hijos y esposas).
El ejercito nazi rigió por un lado bajo la luz y admiración de sus seguidores y por otro bajo el terror de los que no estaban de acuerdo, sin embargo el gran logro de Hitler y sus seguidores no fue lograr el apoyo de la mayoría de la población, ya que los miembros del partido no eran tantos, no fueron los perpetradores quienes lograron tal genocidio solos, fue la indiferencia de mucha gente quien en el holocausto, pero también en tantas otras situaciones de la historia silenciosamente apoya al no involucrarse.
Otro punto importante poco mencionado en los antecedentes que llevaron a la construcción de los campos de concentración es lo económico; grandes industrias se fortalecen alrededor de la segunda guerra mundial, fabricando lo necesario para dicha guerra y utilizando mano de obra gratis (esclava).La VWnace de la nada produciendo para Hitler, así comola MercedezBenzque hacía motores para los aviones de guerra, los dirigentes de dichas empresas así como los de las aprox. 80 empresas situadas alrededor de Auchwitz, sabía que tenían mano de obra prisionera (y sabía por qué eran prisioneros), Freud ya mencionaba en la carta a Einstein en 1933 que el fin último de la guerra es la muerte del enemigo, sin embargo hay la consideración de usar al enemigo vencido en fines provechosos, si, amedrentado, se lo deja con vida. El ejercito nazi hizo esto último con los que ellos consideraban enemigos del Reich, (cabe mencionar que el primer campo de concentración “Dachau” que se construyó en un inicio era para prisioneros de guerra, posteriormente fueron deportados a ese y otros campos no sólo prisioneros de guerra), pero los industriales, la gente común, por alguna razón no ejerció la libertad de apelar por él otro, posiblemente como Daniel Paúl se “confundieron, debido al estilo educativo la sumisión con la libertad como el padre de Schreber” (Schatzman, 1977, p.31). Perdiendo así la capacidad de pensar por sí solos. E incluso de ver por sí solos “después de todo, los rayos siempre desean ver lo que les place…” (Schreber. D.P. 1903)
Por una parte muchos de los seguidores necesitan creer en algo o alguien sentirse parte, y enla Alemaniade la preguerra había una gran desmoralización, tras la derrota de la primera guerra mundial, vino el hambre, la desorganización y la población necesitaba de un chivo expiatorio,  fácil de dirigirse en las minorías (gitanos, discapacitados, homosexuales, judíos, comunistas, etc.) personas que consideraban racialmente impuros (objetos en los que depositaron las partes malas persecutorias así como les designaron los causantes de la destrucción de Alemania)  y tenía la necesidad de creer en algo o mejor alguien que les prometiera aquello que perdieron y hasta más. Hitler cumple con esa función, pero también facilita el hecho de que en masa el súper yo se diluye.
Entre los antecedentes no podemos olvidar que la importancia de la “raza aria” para los alemanes y varios escritos como: “Así habló Zaratustra” en el que se habla del súper hombre influyeron en la gestación de las ideas nazis. Pero ni Nietszche ni Schreber imaginaron alguna vez los alcances o la perversión de sus teorías, sin embargo en su momento influyeron en un torcido (por eso de que al Dr. le gustaba todo derechito) camino de la historia de la humanidad, “alterando el orden del mundo”.
D.G.M.Schreber y su influencia:
 “Toda la locura de Schreber hijo es una imagen de la guerra de su padre contra su propia independencia”  (M. Schatzman, 1977).
“Recuérdese: Hitler y sus seguidores se educaron cuando más populares eran los libros del Dr. Schreber en los que postulaba un autoritarismo hogareño” (M. Schatzman, 1977, p.175) hay un posible lazo entre el despotismo micro social de la familia de Schereber y el despotismo macro social dela Alemanianazi.
Canetti en 1962 intuye con sólo leer las memorias de Daniel Paúl la influencia de la teoría del padre en el nazismo. Encontrando en Schreber un sistema político alarmantemente familiar. “los intereses de Dios definidos de modo terminante y sumario, exigen el incremento de su poder… los seres humanos que le estorban son eliminados” en lo micro podemos intuir que el dios al que se refiere Daniel Paúl es su padre, y los seres humanos que le estorban sería él; en lo macro para la población alemana educada similarmente a nuestro enfermo de nervios, Hitler sería como el padre – dios y los seres humanos a eliminar (textualmente hablando), serían aquellos que no entran dentro de lo que se consideraba la raza pura.
El pueblo alemán que apoyó o se mostró indiferente, fue un pueblo que fue educado dándole a entender que la sumisión era la libertad, que de entrada  se les percibía como criminales a quienes había que enderezar tanto  física como moralmente, preparar a los hijos para así dar como resultado una raza de hombres más fuertes (súper hombres), que salvarán a las futuras generaciones.
Schreber padre mencionaba también que había que llevarlos por el camino de Dios mencionaba que éste era varón, qué era un ser supremo y “el padre amante del mundo”, y la presencia de éste en el hogar tenía que ver con el padre, mencionando que el padre debe de tomar en sus manos las riendas de la educación. El Dr. Se presentaba ante su hijo como aquel Dios omnipotente y omnipresente incluyendo estas posturas en sus libros, incitando a los padres de la época a mostrarse así ante sus pequeños a quienes había que enderezar y ante quienes ninguna esposa con sentido común y buena voluntad podrá oponerse a su decisiva voz.
Me imagino que fueron muchos los niños criados bajo las premisas de los libros de Schreber padre, no se puede pensar en que todos desarrollarían una paranoia tan sólo por ser educados así; pero si se puede inferir que dicho estilo de educación les llevase a sentirse culpables, o perseguidos por aquellos padres que buscaban tener las consciencias de sus hijos bajo control junto con sus maestros y pudiesen haberse sentido perseguidos, desarrollando a lo macro una población que pudiera  inferirse con rasgos paranoides los cuales se proyectaron a las minorías a aquellas razas inferiores, y proyectar sus partes persecutorias fuera, escindir,  (dejar en las minorías proyectada la culpa de la devastación alemana, y separar la pureza casi divina en la raza Aria).
Los nazis obedecieron a Hitler (la mayoría de los nazis enjuiciados por crímenes de lesa humanidad en Neurenberg mencionaron que ellos simplemente seguían ordenes, yo de ninguna manera les justifico, pero desde que tenían 3 o 4 meses de edad para eso eran educados) obedecían a sus padres sin cuestionarse, ya que si lo hacían les iba peor, ya que Schreber postuló a la imagen de autoridad casi en la divinidad (sin olvidar también las juventudes Hitlerianas donde los muchachos eran educados desde muy pequeños en la visión nazi, con posturas muy parecidas a las del padre de nuestro enfermo de nervios), así como con las propuestas y garantías de Hitler y su gabinete, con la gran necesidad de creer en algo, o en alguien, y con la pedagogía que se utilizaba en esa época se logró tal punto de denigración.
Por eso me parece muy importante educar a los hijos y alumnos hacia una independencia y hacia una capacidad de cuestionarse y revisar que nuestras propuestas pedagógicas vayan hacia el bienestar y la salud tanto física como mental de los niños y que se piensen y revisen desde distintas perspectivas, ya que si no lo hacemos, es posible que se vean reflejadas en nuestra historia.
Citas:
 “También es conveniente que los jóvenes aprendan a apreciar en fase temprana que todo ser humano está obligado a aceptar que todo aquello que trasciende a la esfera de su propio poder queda bajo dispensa de una mano superior ( D.G.M. Schreber, 1958;  M. Schatzman, 1977).
De ésta manera el poder es poesto en manos de Hitler y la frustración ante ello desquitada en el chivo expiatorio.
“Escuchar las dos partes en vez de escuchar sólo los lamentos y mentiras de los alumnos, de querer engañar a los maestros o a los padres o a ambos. Los alumnos se elevarían moralmente al tener sus consciencias bajo un control mutuo, uniforme y próximo.” ( D.G.M. Schreber, 1958;  M. Schatzman, 1977).
Si una premisa así hizo sentir perseguido a Daniel Paúl, posiblemente los alumnos educados bajo la mira constante de adultos que los tachan de que engañan y son mentirosos, seguramente se sentirán perseguidos y me llama la atención  cómo justo la propaganda antisemita tachaba de lo mismo a los judíos (de mentirosos y gente que engañaban), de alguna manera esto constantemente señalado en aquellos alumnos finalmente se proyectó en las minorías. También al sentirse constantemente bajo el control de la autoridad, habrá una menor fuerza de ir en contra de ella por su omnipresencia cómo  D. P. Schreber.
“Formar un muro protector contra el insalubre predominio del lado emocional, contra esa sensiblería, blandengue enfermedad de nuestra época” (D.G.M. Schreber, 1958;  M. Schatzman, 1977).
De aquí que la escisión haya sido el mecanismo de defensa por excelencia de los nazis.
“Todo nuestro efecto sobre la dirección de la voluntad del niño…consistirá en acostumbrarlo a una obediencia absoluta…al niño ni siquiera se le debe ocurrir nunca que su voluntad pudiera ser controlada si no que hay que implantar el hábito de subordinar su voluntad a la voluntad de sus padres o maestros…se une entonces a la sensación de ley una imposibilidad de luchar contra la ley; la obediencia de un niño, condición básica para cualquier educación posterior.” ( D.G.M. Schreber, 1958;  M. Schatzman, 1977).
La mayoría de los niños que se unieron a las juventudes Hitlerianas (quienes tenían un modelo similar al de D.G.M. Schreber) así como los jóvenes y ciudadanos que se unieron al partido (sin contar a aquellos que fueron obligados a hacerlo, porque no hay que olvidar que los alemanes que se negaban a pertenecer al partido nazi también tenían consecuencias, les allanaban sus negocios etc.) fueron educados seguramente bajo el hábito se la obediencia, el no cuestionarse y el hacer un muro a las emociones. Identificando en Hitler a la ley de la cual tampoco podían luchar en contra.
Otro punto de la teoría Schreberiana es el pizarrón de castigos, cosa que se hacía desde pequeños para mostrarles sus faltas, estilo educativo que aunque sin pizarrón reinaba en cada campo de concentración, con castigos extremos que servían de ejemplo para los de más prisioneros, podemos pensar que en los campos los nazis repetían en macro lo que vivieron en micro aquellos niños futuros S.S. Se observa una compulsión a la repetición de aquellas situaciones que les frustraron pero llevadas al extremo. También podemos ver en ellos reflejado el sadismo, la rigidez y la intransigencia  con  que fueron educados.
Finalmente cabe mencionar una cita de R,Calaos (2008) en la menciona que el jóven nazi Alfons Ritter recordó sobre el padre de Daniel Paúl “el salvador aun en la fiebre y la noche de la locura” lo percibió, con el rigor de los grandes visionarios, el nexo circular que liga las lavativas frecuentes, los sacrificios por los pobres, la posición erguida, los antiguos Germanos, la retención del esperma la gimnasia en la habitación, la piedad practicada con firmeza y bravura, los baños frios, el baño de sol, la moderada alegría casera, los pecados escritos en el pizarrón, el odio por las fábulas, la santidad del trabajo, la jardinería forzosa y la ley moral en nosotros, Organizó a su familia como célula experimental del nuevo cuerpo de la sociedad, tal como debería marchar alegremente hacía el sol, la luz y el trabajo después de extirpar esos tumores en el cuerpo del estado que son las “clases inferiores” no educadas en el ennoblecimiento de la vida de acuerdo con la razón y la naturaleza, por obra del poder moral.
No hay de olvidar que tanto los perpetradores como los observadores indiferentes (aunque quizá también algunas víctimas) fueron educados bajo ésta seudo pedagogía muy popular en su época pero era un “sistema de persecución del niño, no educación de éste” (M. Schatzman, 1977, p. 35) y que éste sistema genera mucho enojo, miedo, frustración, en los niños que posteriormente cargaron todo esto y lo manejaron como pudieron en sus vidas adultas.
Bibliografía: 

    • Braumeyer, F. Katan, M. Kitay, P.M. Niedreland,W.G. (1949 – 1968) Los casos de Sigmund Freud 2. Nueva Visión, Buenos Aires.
    • Calasso, R. (2008): El loco impuro, sexto piso,España.
    • Freud, S. (1911): Sobre un caso de paranoia descrito autobiográficamente (Schreber). Amorrortu, Buenos Aires.
    • Freud, S. (1921): psicología de las masas. Amorrortu, Buenos Aires.
    • Freud, S. (1933): Por qué la guerra. Amorrortu, Buenos Aires.
    • Grass, G. (1999): Mi siglo. Alfaguara, España.
    • Levi, P. (1958): Si esto es un hombre, CES, Argentina.
    • Levi, P. (1995): Deber de memoria, Zorzal, Argentina.
    • Schatzman, M. (1977): El asesinato del alma, la persecución del niño en la familia autoritaria, Siglo veintiuno editores, España.
    • Schreber, D.P. (1903): Memorias de un enfermo de nervios, Sexto piso, España.
  • Varios cursos relacionados con Holocausto e historia de la Segunda Guerra Mundial
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Imagen: Morguefile/KConnors

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