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La Relación Yerno – Suegra

marzo 14, 2013 Posted by SPM

La Relación Yerno – Suegra

Victor Sánchez Aguirre

La suegra es una acompañante accesoria que entra en la vida del hombre aparentemente de manera accidental, sin embargo, y sobre todo al quedar formalizada una relación de pareja, sobre todo cuando se casan o cohabita en unión libre, se convierte en una acompañante latente de la pareja, ella o él llevan la marca de su madre como un sello que se inserta más y más con el paso de los años. Se le ve de día y de noche, en la comida y cena de todos los días, en la forma de hablar de la pareja, en el enojo y la alegría, en los conflictos y hasta en la cama.

 

CUANDO LA SUEGRA SE CONVIERTE EN LA PESADILLA DEL YERNO, LA SUEGRA BRUJA

En todo cuento de hadas, existe una bella princesa y una malvada bruja, una mujer ruin que hace todo por arruinar el romance de los protagonistas,

A  veces la suegra se manifiesta como una bruja desde los primeros momentos,  en otros como con la apariencia de la señora o viejecita buena y luego se transforma en bruja. El caso empeora cuando en el yerno surge un terrible insight: que su mujer se va pareciendo poco a poco a la temible bruja.

Esta bruja, en la que no puede verse conscientemente a la madre, se desplaza en la suegra quien formalmente es la mother in law. La madre del yerno es la madre buena, la suegra es la madre mala, la madre castradora con la que se rivaliza por el poder de influjo sobre la esposa- hija.

Existe la bruja voraz, aquella que guiada por la ambición ataca o defiende al yerno o a la hija tomando como base una ganancia personal y no la de la hija o los nietos.

El mito Homérico (Siglo VIII A.C) de Deméter y Perséfone, nos habla del poder de la madre sobre la hija y sus relaciones interpersonales.

Kore (Perséfone) es arrastrada a la tierra de los muertos por Hades, Deméter-Diosa de la tierra fértil- cae en una angustia terrible al ver a su hija secuestrada y decepcionada por la indolencia de su esposo Zeus, baja del Olimpo en busca de su hija, pasando por múltiples azares, no sin antes dejar tras de sí una sequía terrible en el mundo. Su marido trata de evadir su búsqueda y venganza, pero ante la negativa de ella, tiene que negociar con distintos dioses para ayudar a su pareja, al final consigue la venia de éstos pero le advierte a Deméter que la única condición que debe cumplirse es que Kore no haya probado alimento de Hades. Cuando Hades se percata de la melancolía de Kore, le asegura que le llevará de vuelta a su hogar, la joven se muestra contenta y Hades entonces la convence de comer semillas de granada, condición prohibida por Zeus, el Dios supremo enoja y advierte a Deméter que la negociación he quedado disuelta, ante lo cual ésta amenaza con prolongar la terrible sequía, no habiendo poder alguno para disuadir a Deméter, se le concede a Kore estar cinco días de la semana en su hogar, al lado de su madre y tres con Hades.

La interpretación que se le ha dado a este mito es la de la de ilustrar los procesos internos necesarios en la mujer para inscribir la relación de la madre en la vida anímica y social de su hija. (Cardó, S, 2006)

Para Cardó la madre aparece como “Todopoderosa, dueña de la vida y de la muerte”, ni el mismo Zeus, ni el mismo Hades, en su acto de seducción- simbolizado en la ingestión de la semilla de Granada-, han podido abatirla.

Es tal el poder de la suegra, sobre su yerno, esposa e hija. De ahí la rivalidad entre yerno y suegra.

 

CUANDO LA SUEGRA SE CONVIERTE EN LA NOVIA DEL YERNO

“Soñé que iba a visitar a mi novia, pero resulta que no estaba, sólo los suegros, entonces me dice mi suegra: Vamos, te iré a dejar porque ya mi hija no vendrá; si, nos fuimos pero no a mi casa nos fuimos a un motel pero para eso ya nos habíamos declarado y esas cosas. Me desperté y me quedé sacado de onda” (Anónimo)

“Soñé que iba a lo de mi suegra y follábamos por toda la casa” (Anónimo)

“Hola, siempre he soñado con tener el mejor sexo con mi suegra… a veces en el sillón” (Anónimo)

En ocasiones, la rivalidad entre madre e hija encuentra una oportunidad de consolidarse cuando aparece el esposo-yerno. Lo que en su día se competía por el padre-esposo ha sido sustituido, es la suegra que se esfuerza por complacer al yerno, consintiéndolo en todo, preparándole la mejor comida y brindándole las mejores atenciones, si existe una reyerta entre la pareja, esta suegra no vacila en ponerse a favor del yerno, la hija está siempre equivocada, es una inepta y no sabe cómo tratar a su hombre.

La suegra que en ocasiones luce más atractiva que la novia, es más bonita, más femenina, tiene mejor cuerpo, aparece como más interesante o es más sexy que su hija, parece la hermana guapa de la novia y en ocasiones hace hasta lo imposible por remarcar esta diferencia, frente a su yerno luce los mejores vestidos, zapatos, peinado y maquillaje y porqué no, los mejores escotes y se da el caso de las mejores minifaldas, pues sí, en ocasiones tienen piernas más bonitas que las hijas. Existen suegras histéricas y si la novia busca un padre en su pareja y la suegra también se revive la rivalidad original

Así como Freud llegó a notar la molestia que encona a la madre al notar que su hijo ha elegido a una mujer que la representa a ella, de mayor edad que el pupilo y con más experiencia (1916) A la suegra puede no gustarle ver que la hija se ha conseguido a un hombre tan parecido al esposo de ella y padre de aquella. En ambos casos, la sensación inconsciente es de incesto, racionalizado con “Qué le ves a ese viejo o a esa vieja”.

 

FREUD Y LAS SUEGRAS

En Tótem y tabú (1913) Freud se da a la tarea de explorar algunas costumbres de los pueblos primitivos y salvajes, como la de ciertas tribus Australianas con la finalidad de hacer notar como el temor a actuar el  incesto es un fenómeno universal, que no sólo habita en el inconsciente de los neuróticos.

Basado en amplios estudios etnográficos, particularmente en los realizados por Wundt,  célebre personaje de la Psicología contemporáneo a Freud, describe como el Totemismo, sistema de organización que impone reglas de conducta entre sus miembros, entre las cuales figura la de penalizar la unión sexual entre miembros del mismo clan o Tótem, los hombres y las mujeres deben separarse y guardar una actitud de alejamiento e incluso de temor al cumplir cierta edad, se cuidan de no acercarse demasiado, o casi nada a los o las hermanas del mismo sexo, a la madre e incluso a la suegra. Todo esto para prevenir la posibilidad de unión sexual entre miembros de un mismo clan. Cabe señalar que todos los miembros de un Tótem se observan entre sí como hermanos, tienen padres y madres comunes a pesar de no ser engendrados directamente de ellos. Los miembros de un Tótem sólo pueden relacionarse sexualmente con los miembros de un Tótem distinto.

 

¿LA SUEGRA PUEDE SER VISTA EN NUESTRA SOCIEDAD COMO MIEMBRO DEL MISMO TOTEM?

En alguna de las tribus del Nilo, Freud documenta el hecho de que los yernos no pueden hablar con su suegra a menos que ésta permanezca en una habitación separada u oculta a sus ojos. En otras sociedades de este tipo incluso está prohibido que el yerno hable a su suegra, ni siquiera puede verla y si la encuentra en el camino tiene que fingir que no la conoce y echa a correr como un bólido para alejarse u ocultarse de ella.

Ante este fenómeno de separación que no existe en nuestra sociedad actual, ni en la que vivió Freud,  argumenta que las explicaciones dadas por diversos autores sobre esta separación consideran factores nimios y superficiales, tales como pensar que la suegra no admite al yerno por considerarlo como extranjero, o por guardarle resentimiento por haber raptado a su hija, costumbre que suele seguir viéndose en algunas familias actuales -raptar a la hija para eludir las negativas de los suegros-. En estas explicaciones se elude el factor sexual por resultar incómodo para la moral, factor sin el cual no se entiende la génesis auténtica de dicho fenómeno.

Para nuestro autor, la relación citada está plagada de ambivalencia, existen compuestos afectuosos y hostiles conviviendo simultáneamente, en algunos casos con prevalencia de alguno de ellos. Cabría añadir que estos elementos ocurren también el la relación entre marido y mujer.

Freud plantea los siguientes puntos para explicar las viscicitudes en la relación Suegra- yerno.

 

SENTIMIENTOS DE LA SUEGRA HACIA EL YERNO.

“La identificación afectiva de la madre con la propia hija llega a tal grado que éstas comparten el amor del mismo hombre yerno-esposo; circunstancia que en los casos más agudos conduce a graves formas de neurosis a consecuencia de la violenta resistencia psíquica que contra tal inclinación afectiva se desarrolla en la sujeto”

De aquí que la suegra tenga que mostrar el sentimiento opuesto, hostilidad o rechazo.

“La tendencia a este enamoramiento de suegra a yerno es harto frecuente, y puede manifestarse tanto positivamente como en forma negativa. Sucede, en efecto, muchas veces que la sujeto dirige hacia su yerno los componentes hostiles y sádicos de la excitación erótica con objeto de reprimir más seguramente los elementos contrarios, prohibidos”.

 

SENTIMIENTOS DEL YERNO HACIA LA SUEGRA.

El camino de la elección de objeto le ha conducido desde la imagen de su madre, y quizá también desde la de su hermana, hacia su objeto actual. Huyendo de todo pensamiento o intención incestuosos, ha transferido su amor, o si se quiere sus preferencias, desde las dos personas amadas en su infancia a una persona extraña formada a imagen de las mismas. Pero posteriormente viene la suegra a sustituir a su propia madre, y madre de su hermana, y el sujeto siente nacer y crecer en él la tendencia a sumirse de nuevo en la época de sus primeras elecciones amorosas, mientras que todo en él se opone a tal tendencia”.

 

LA MADRE REPRESENTA INCONSCIENTEMENTE PARA EL YERNO UNA TENTACIÓN INCESTUOSA.

Es así como entendería Freud el porqué se torna tan compliacada la dinámica entre estos dos personajes, dinámica ilustrada e inmortalizada por chistes, bromas y burlas para la suegra.

En Psicoanálisis y psiquiatría (1916) , Freud describe un caso en el que un joven militar acude su consulta a solicitarle ayuda para su suegra, una mujer entrada en los cincuenta años que Freud describe como agradable y bien conservada. Dicha  señora padecía de unos celos terribles hacia su esposo tras enterarse por medio de una misiva misteriosa que éste le era  infiel con una de sus empleadas, la señorita X. Un día antes de recibir la carta, la señora platicó con su dama de servicio, quién refirió a la señora su envidia hacia la señorita X, pues decía que ésta última había progresado en su trabajo a base de dudosos méritos, a la señora se le ocurrió comentarle a su dama en ese momento que sufrir de una infidelidad sería lo peor que pudiera pasarle. Al otro día recibe el comunicado escrito, no es necesario aclarar quién escribió dicha nota, ese día despidieron a la dama de compañía, sin embargo, los celos de la señora se mantuvieron y fueron creciendo día a día.

Tras el análisis correspondiente, Freud descubre que los celos eran provocados debido al enamoramiento de la señora por el yerno.

Lo que no aborda Freud es el asunto interesante de porqué es precisamente el yerno quien solicita la atención de la suegra? Está sobreentendido que no hubo un  declaración amorosa explícita de la suegra, ya que el enamoramiento estaba negado en ella. Qué pudo haber sentido éste.

¿Hubo una comunicación de inconsciente a incosciente?

¿Qué pudo estar inquietando al yerno?

¿Qué existía detrás de las molestias de la suegra que inquietarona al yerno?

 

AlejandreManassa (2010) explica la reacción ambivalente entre el yerno y su suegra de la siguiente manera.

Esta es la paradoja: las relaciones familiares (también con la familia política) son ambivalentes siempre. Un odio exacerbado puede esconder un amor igualmente intenso. Es más, cuando un afecto es rechazado, su manera de disfrazarse puede ser su transformación en lo contrario. Así, muchas veces, cuando se experimentan deseos sexuales que escandalizan al propio sujeto que los padece, estos se transforman en hostilidad, más fácil de demostrar que el deseo.

Recordemos que el primer amor del niño fue su madre, y que la suegra cae en ese lugar de las figuras maternas, por tanto no es raro que se desplacen a ella los mismos sentimientos que se abrigaron en la infancia hacia la madre. En ocasiones el “no soporto a mi suegra” no es más que un: “no soporto los deseos prohibidos que mi suegra despierta en mí”

 

Bibliografía

  • Freud, S. Psicoanálisis y psiquiatría.(1916) Obras completas Ballesteros (1956)
  • Freud, S. Tótem y tabú (1913). Obras completas Ballesteros (1956)
  • García Cardó, S (2006) Ponencia, Fepal XXVI. Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis. Perú, Lima
  • Manassa Alejandra. (2010)Terapia de pareja y familia. Internet
  • Myers, G. ( 2000) Psicología Social. Mc Graw Hill: Colombia
  • Psicoanálisis. Significado soñar con suegra. (2010) www.rie./?ps=3662
  • Rueda de psicoanalistas (2010). Mamá política…osea la suegra

IMAGEN: sxc / Wimmi